30.6.08
Dos kilos
11.4.08
Reflexión del escritor ocioso
Preferí no escribir nada.
6.3.08
Y que tenga usted unas buenas noches, doña Digna
14.1.08
Secretamente
Secretamente serás entre mis brazos
no una frase cursi ni un verso
respirado a medias entre bocanadas
de aire juglar y pretensión avantgarde
ni serás una pintura bella e imprecisa
de la amante y la voluptuosidad de su pasión
o el fresco de una ninfa grandiosamente
bella e intocable
ni siquiera serás una amiga
que sabe todo y no necesita hablar
que recibe el abrazo en un costado
como una costumbre de siempre
que le ha hecho falta, no
una copla nunca escrita
un beso marchito
un poema afónico
y su final sordo y absurdo y reiterativo
secretamente
secretamente
secretamente
28.11.07
A veces también soy
15.11.07
La tristeza mía
Toda la tristeza del mundo,
la que tuerce a los amantes,
la que desgarra ojos,
la que perfila hasta luegos,
la que los niños sangran
por cualquier cosa
y los ancianos se sacuden,
la que se desvela en mi pecho débil
y me enloquece
y se me escurre por los ojos
y me despierta en las noches,
en las madrugadas amargas,
toda toda ésa,
no existía antes de vos.
II
Te digo que te amo,
pero lo que quiero decir es que amo
las cenizas de tus besos,
tu gemir de loba,
tus imposibles presagios (acertados):
el juego.
Te haré pagar por mi tristeza
con los poemas más bellos,
los crepúsculos más agrios,
y el luto de tus manos.
Lo prometo.
III
Y cuando haya cumplido mi promesa
—la cumpliré, eso sí—
bailaremos sobre los huesos
de eso que fue verdad,
que fue luciérnagas
y eternidades y rituales.
Será un día de tristísima celebración.
12.10.07
Sabina y la noche
Afuera llovía como suele llover en esas tardes largas de noviembre. Yo veía caer las gotas inmensas sobre la ciudad empañada, mientras intentaba concentrarme en un pasaje final: “Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios.” Odié entonces la genialidad de Borges y bajé el libro para descubrir sus ojos ambarinos. En su leve sonrisa no cabía la más mínima sombra de disimulo. Supe que íbamos a pasar la noche juntos y me reí para mis adentros: cuando escarbara en mi diminuta biblioteca no encontraría ningún otro libro de Borges, a lo más un par de Cortázar y unos cuantos de Vargas Llosa, y quizás no me creería que el de Coelho era un regalo de mal gusto.
Cuando entrara y viera las dos guitarras, pensé, creería que soy un juglar bohemio, un poeta de la contracultura. Cuando notara el póster de Nirvana en la puerta me creería un músico misterioso y depresivo. Mierda, recapacité; las guitarras están muy empolvadas y Nirvana es una banda de adolescentes que uno deja de escuchar después de la primera novia, a lo sumo. Me acordé de la media docena de juegos de mesa infantiles que estarían sobre el closet sin puertas, de alguna ropa vieja e infantil adentro, de los barcos de juguete sobre un estante y de un par de adornos de madera hechos por mi mamá que, sin lugar a duda, no podría ocultar a tiempo. Como pequeño confort, pensé en la caja de condones. Sí, maricón, la caja que guardás desde hace meses. En esto pensaba cuando el bus se detuvo: era la última parada. Nos bajamos y ella se despidió de un beso en la mejilla; tenía que irse o perdería el último bus a casa.
Caminé, sintiendo la brisa sobre la cara y arrastrando los pies. Al llegar a mi cuarto, vi las telarañas sobre las guitarras, la cara estólida de Kurt Cobain, el Scrabble ñoño, las paredes color celeste bebé y la biblioteca de cincuenta y ocho libros. Pensé en quemar la caja de condones pero seguramente de sus cenizas resonaría una risa burlona. En realidad me sentía como si me hubiera quitado un peso de encima; los amores de una noche, dicen, dejan la conciencia cristiana atormentada y yo solo llevaba unos cuantos meses de ateísmo pre-universitario.
Me quité las Converse y el pantalón, y me disponía a desarreglar la cama cuando sonó el teléfono: “Estoy aburrida, mejor veámonos.” Sentí, no digamos el corazón en la garganta, sino las gónadas. Sin esperar respuesta continuó, “Yo voy a su casa, aquí hay mucha gente”. Intenté una excusa y balbuceé algo ininteligible. “Bueno, para allá voy,” y colgó.
De alguna forma, burlamos a mis tatas: nadie se enteró de que Sabina había sonado hasta la madrugada. Creí entender, esa noche, lo que quería decir el madrileño de Úbeda cuando cantaba que de ti depende, y de mí, que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy en la mañana.
7.10.07
Referéndum
9.9.07
Hablemos en la lengua olvidada del universo

Sabemos ya que los mitos y las historias
solo las podemos revivir con signos
ficticios e inexactos.
mientras te desnudo, mientras tus manos arden,
tu boca gime, el mundo se detiene,
el invierno de tu cuerpo se confunde en su goce
inesperado y extrañamente anhelado desde siempre.)
Las palabras están muertas.
Hablemos entonces en la lengua olvidada del universo.
Revivamos al instinto.
Démosle aguas nuevas al beso.
Olvidemos las formas del hombre.
Te juro, mujer, que seremos inmortales.
29.5.07
NOFX - Kids of the K-Hole
7.3.07
De eslóganes y happenings
El eslogan político, "No TLC" no se reduce a una "simple frase", como Azurdia bien nota en su comentario de "Piense TLC". Lo que critico entonces, y Azurdia parece pasa por alto, no es el eslogan como tal, si no la ideología populista que hay detrás de éste. Creo que el TLC no debiera ser ratificado; no obstante, el comportamiento intransigente de muchos de los opositores es alarmante y en momentos, lamentablemente, se asemeja a la irracionalidad del otro bando.22.2.07
Si nos decimos adiós
Si nos tenemos que apartares sabiendo que la separación
será solo transitoria,
no como nuestro deseo.
Si el morir de la tarde nos distancia
y nos alejamos aún buscándonos,
es porque tenemos que hacerlo,
porque mamá, porque las tías,
porque el tiempo…
Porque así tiene que ser.
Si nos decimos adiós
es anhelando el reencuentro,
tanteando los pasos,
midiendo los momentos restantes,
gastándonos un poco con el viento
y con las costumbres
y las conversaciones casuales.
Pero siempre sabremos regresar.
El camino al abrazo lo sabemos de memoria.
28.1.07
¿Renovación?
6.12.06
Un café mientras llueve
Me estoy distrayendo; me quedé callado por mucho tiempo. Debe de estar pensando que no le pongo atención, que me dejo llevar por las preocupaciones del trabajo y de la casa, que estoy pensando en Laura.
La trama
Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.
28.11.06
Nacer. Morir. Levantarnos de la tumba y seguir.
Mirá que cuando te vi,
que cuando te besé,
que cuando te amé,
no te amé
por lo que eras entonces:
una niña con cabellos de sal
y ojos tan bellos pero
¡ay! también enjutos,
también vacíos de mí.
Te hice unos labios nuevos,
te dibujé una boca,
te esculpí una cintura,
y cuando creí que eras perfecta
para nacer de mis besos,
me rechazaste.
II
Sí, me vaciaste los ojos,
me mordiste el hígado,
te divertiste bailando por mi cuello.
Reías con carcajadas sordas.
Pero vos no eras el problema,
era yo.
Me tuviste que enseñar a amar.
Me borraste la frente,
cincelaste unas manos frescas
de la tosquedad del silencio y la costumbre.
Recogiste mis lágrimas
para beberlas en la noche.
III
Entonces nos embargó un silencio hosco.
No sabíamos si seguir.
Habíamos nacido de los ojos del otro,
del vientre de nuestros ritos,
y sabíamos que sufriríamos mucho
y que amaríamos más,
y nos dio miedo.
IV
Elegimos seguir.
Nacer.
Amar cada momento.
Morir.
Levantarnos de la tumba y seguir.
Siempre seguir.
Otra propuesta
Dejemos de considerar la razón como motor de la acción humana, pero no usemos la irracionalidad como excusa para ser ignorantes. Concibamos el presente como todo lo que hay, pero no deleguemos nuestros errores en el pasado ni seamos inconsecuentes gracias al consuelo de un futuro inexistente. Deleitémonos con el absurdo; creamos en la trascendencia de nada más que lo bello y lo noble (aunque nada lo sea por mucho tiempo); ríamonos de Dios, de su ubicuidad y de su ausencia. Finalmente, y como decían los surrealistas, seamos realistas: soñemos con lo imposible.Nota: El cuadro es Untitled (You are not yourself) de Barbara Kruger.
Piense TLC
La consigna No TLC se ha convertido en un slogan vacío; se dice pero no se piensa. La reiteración ha agotado su sentido. Quedan las palabras, pero la significación real, las implicaciones políticas, la lucha ideológica, la resistencia foucaultiana que yace en su centro, ¿aún sobreviven? Lo mismo es válido para el Sí TLC, aunque—y por razones obvias—tal proclama raramente se escucha en el ámbito académico. Propongo entonces una nueva frase emblemática y muchísimo más profunda: Piense TLC. Lamentablemente, dudo que se haga popular; sería la muerte de los dirigentes con aires mesiánicos, de ambos bandos.Duda
Una pregunta me ha estado dando vueltas en la cabeza. Si Jesús hubiera dicho que era más popular que los Beatles, ¿alguien lo hubiera asesinado?30.10.06
Rito
Me he sentido parte de algo en contadas ocasiones. Casi siempre, por unos segundos, en medio de un slam, viendo a un montón de desadaptados, punks, troskos, skatos, skinheads, sXe's. En ese brevísimo momento de comunión, donde cada patada en la espinilla y cada golpe en el costado es bienvenido, se deja de ser uno para convertirse en un todo. Freud no lo creería. Después, el sudor se escurre y las piernas ya no dan; el sacramento de las subculturas, la gran orgía, el grotesco y magníficamente incivilizado rito tribal acaba.





